¿Qué características tiene la herniorrafia por laparoscopia?

La reparación de la hernia inguinal por laparoscopia tiene importantes ventajas sobre las otras vías, si bien también presenta algún inconveniente. Entre las ventajas tenemos:

  • Mínimo dolor en el postoperatorio.
  • Movilización muy precoz.
  • Recuperación temprana de la actividad física habitual.
  • Incisiones mínimas: una de 1,5 cm bajo el ombligo y 2 de 5 mm en línea media hacia el pubis.
  • Posibilidad de intervenir hernias bilaterales con estas mismas tres incisiones.
  • En el caso de hernias recidivadas o multirecidivadas operadas por vía anterior, el campo operatorio puede estar indemne en la vía laparoscópica.
  • Facilidad para descubrir en el acto quirúrgico la existencia de hernias no sospechadas previamente (indirectas, directas, crurales, obturatrices...).
  • Colocación de una gran malla que ocluye todos estos orificios herniarios evitando posibles hernias futuras.
  • Como la colocación de la malla se realiza desde el interior, cuanta más fuerza se haga con el abdomen, más se fija en su sitio.
Entre los inconvenientes:
  • Precisa anestesia general.
  • Es una técnica de difícil aprendizaje.
Tiene también alguna contraindicación.
Entre las contraindicaciones absolutas están las hernias irreductibles y las contraindicaciones propias de la anestesia general.
Entre las relativas, la cirugía previa de hemiabdomen inferior (sobre todo la prostatectomía anterior), o la irradiación de esta misma zona.