Vista desde el interior del abdomen de la región inguinal derecha. Se aprecia cómo el deferente (4), acompañado de los vasos espermáticos (2), se introduce en el trayecto inguinal rodeando a los vasos epigástricos (1) que nacen de los ilíacos (3). Este es el camino que siguen las hernias inguinales indirectas (6), llevando un trayecto oblicuo. Las directas (7) lo hacen atravesando frontalmente la pared posterior del trayecto inguinal.